Temores al cambio

Seniors: encuentros en la tercera fase. Una mirada interior (4/5) – Pertenecer a un grupo de riesgo

Muchos, por primera vez, tenemos la conciencia de pertenecer a un grupo de riesgo, con la posibilidad de enfermar gravemente o incluso de morir. La realidad no solo se ha transformado, de manera inesperada, si no que amenaza nuestra supervivencia. (En España el 68% del total de hospitalizaciones por coronavirus corresponden a los mayores de 60 años). La presencia de la muerte entre nuestros coetáneos nos obliga a poner al día la imagen que tenemos de nosotros mismos, nos induce a tomar conciencia de una mayor vulnerabilidad personal y nos hace sentir aislados del resto de la sociedad. A ello se añade una mayor conciencia de finitud, lo que convierte al tiempo en un bien aún más precioso y su aprovechamiento en perentorio.

Al obligarnos, los cambios drásticos de nuestro entorno, a pensar de otra manera, se abre un tiempo para la introspección, para profundizar en el significado de nuestras vidas y de lo que vamos a hacer a partir de ahora. Tenemos que ser conscientes de este aprendizaje potencial para aprovecharlo mientras sucede. Porque del proceso de reflexión pueden resultar nuevas maneras de comprender el mundo, enfoques diferentes, incluso llegar a ser una persona diferente. (Lodge y Carnel).

La importancia del tiempo

Según avanzamos en edad somos más conscientes de la importancia que tiene el tiempo en nuestras vidas y varía la forma de vivirlo, en vez de medirlo desde el nacimiento tenemos en cuenta el tiempo que nos queda. Muchos autores coinciden en afirmar que en la primera mitad de la vida nos esforzamos por satisfacer las demandas sociales, mientras que en la segunda se refuerza una tendencia centrípeta en la que prima la reflexión sobre lo vivido y la búsqueda de felicidad y sentido.

Según la “teoría de la selectividad socio-emocional” de Laura Carstensen, los adultos jóvenes dan mucha importancia a actividades de las que piensan obtener frutos en el futuro. Pero cuando aumenta la conciencia de que el tiempo es limitado los objetivos cambian y se pasa a priorizar los que derivan en estados emocionales placenteros, como estar en paz, sentirse bien o buscar la compañía de los amigos.

Los precursores de la sabiduría

Julie Glück propone que los desafíos que vamos encontrando a lo largo de la vida funcionan como catalizadores para el desarrollo de la sabiduría y que los recursos personales determinan cómo evaluamos, afrontamos e integramos esos desafíos.

De acuerdo con su modelo los recursos que funcionan como precursores de la sabiduría son:

  • el éxito en el manejo de situaciones inciertas e incontrolables
  • la disposición a abrirse a nuevas experiencias
  • la capacidad de reflexión, y
  • el equilibrio emocional incluyendo la empatía.

Los recursos externos, como amigos y profesores y las diferentes situaciones que atravesamos en nuestra evolución también son determinantes.

Desde esta óptica la adaptación al desconfinamiento nos reta a poner en juego nuestros recursos personales utilizando lo que hemos vivido y aprendido a lo largo del camino.

¿Qué capacidades tenemos los Seniors para adaptarnos en esta «nueva normalidad» a la que nos enfrentamos?

(Continua)

Comparte:
Sin comentarios

Escribe un comentario